EL MITO DEL DESAYUNO

En este mito hay varios asuntos que quiero tratar, ¿Es cierto que el desayuno es la comida más importante del día? ¿Es saludable el desayuno tipo de lácteo, cereal y zumo? Y ¿Qué papel desempeñó la Industria en el arraigamiento de este mito?

Voy a empezar por responder a la primera cuestión, la importancia del desayuno, para ello me voy a basar en algunos experimentos y estudios, pero, primeramente, daremos unas definiciones de que es el desayuno.

“El desayuno es la primera comida que se consume en el día, y su consumo suele ser por la mañana. El nombre deriva del hecho de que uno no come mientras duerme, por lo que al levantarse por la mañana se encuentra en ayunas, rompiéndose ese ayuno al tomar esta comida (des-ayuno)”.  Wikipedia. (1)

“Primera comida del día, generalmente ligera, que se toma por la mañana” Según la RAE (2)

Tomando estas definiciones, nos encontramos con que todo el mundo desayuna antes o después (de lo contrario entraría en un ayuno prolongado y posteriormente la muerte).

“El desayuno es la comida más importante del día”, ¿Es cierta esta afirmación?

A continuación voy a exponer brevemente algunos experimentos realizados en los que se desmiente esta afirmación.

The effectiveness of breakfast recommendations on weight loss: a randomized controlled trial. En este estudio se hicieron 3 grupos de trabajo (en total 283 personas). Las 283 personas siguieron la misma dieta excepto el desayuno, a uno de ellos se les pidió que no desayunara, a otro que si lo hiciera y al tercero no se le especificó.

El resultado fue que no se apreciaron diferencias de pérdida de peso entre los que desayunaron y los que no.

The causal role of breakfast in energy balance and health: a randomized controlled trial in lean adults Este trabajo se centró en el efecto del desayuno en el metabolismo, el equilibrio energético y otros indicadores de salud. Para ello los expertos observaron a 72 personas no obesas (normopeso) durante 6 semanas divididas aleatoriamente en dos grupos y compararon los resultados.

El resultado fue que se encontraron diferencias entre ambos grupos, pero sin que ello diera lugar a resultados finales diferentes.  Es decir, las personas que no desayunaron ingirieron menos calorías pero también consumieron menos energía y las que desayunaron ingirieron más calorías, pero también gastaron más calorías. Vamos, que el balance final resultó ser el mismo en ambos casos.

Son sólo algunos ejemplos de estudios que desmitifican la importancia del desayuno.

No hay evidencia de que lo mejor sea desayunar, todo dependerá de tu estilo de vida, el tipo de trabajo matutino que realices y tu apetito a primera hora de la mañana. Si te levantas sin hambre, pero desayunas porque piensas que es imprescindible, no hace falta. Lo importante es la calidad de cada comida, no la hora a la que se realice. (3)

Estos estudios fueron realizados con gente sana, por lo tanto, estas pautas, dependen del nivel de salud de la persona y no son compatibles con determinadas patologías. Por ejemplo, las recomendaciones para gente con algún tipo de patologías, son distintas, por ejemplo, para  personas con diabetes tipo 2 hay algunos estudios que asocian un desayuno fuerte a la reducción de la hiperglucemia postprandial y a otros marcadores fisiológicos. (4)

Es bastante evidente que nuestros antepasados lejanos, no tendrían facilidades para realizar un desayuno diario, ya que la capacidad de conseguir alimento era escasa y el principio fundamental en cuanto a alimentación era come lo que puedas, cuando puedas. Gracias a los avances tecnológicos, hoy en día no tenemos ese problema, tenemos a nuestra disposición infinidad de alimentos, sólo hay que elegir los más saludables, tarea que se encargan de dificultar las empresas de productos para el desayuno. (5)

Copia de Desafío para principiantes (9)

Pese a estos estudios, a la Industria Alimentaria le interesó que este mito perdurara en la población, para así poder seguir vendiendo “chucheales”, galletas de desayuno, Cola-cao y un sinfín de productos destinados al desayuno pero que nutricionalmente son de escaso o nulo valor. (6)

¿Es el desayuno moderno saludable?

Hoy en día cuando hablamos de desayuno, a todo el mundo se le viene a la mente una taza de café con leche (o derivados) o de cola-cao, con galletas o cereales y zumo.

Nos lo venden en las cafeterías, en las máquinas de café de las oficinas, en los supermercados, cada vez hay más pasillos dedicados a estos productos, en algunos hay más pasillos de productos de desayuno que de comida fresca.

Según recientes informes y estudios, un elevado porcentaje de la población infantil (en Inglaterra un estudio dice que el 80%), consume más de la mitad del máximo de azúcar recomendado para todo el día. (7)

En España no hay un estudio tan detallado acerca de este tema, pero basta pasarse por el supermercado y observar los carritos de los padres de familia, para ver que las galletas, cereales y derivados son tremendamente usuales. Por lo tanto, podríamos hacer nosotros las cuentas a groso modo de la cantidad de azúcar que desayunan.

Tomando como referencia un desayuno tipo de leche (con cacao)+ galletas o cereales + zumo, nos saldría más o menos esta cantidad de azúcar:

CUADRO DESAYUNO

Sin tener en cuenta la lactosa de la leche, que no entra dentro de lo que la OMS define como azúcares libres, la ración que recomiendan los principales fabricantes de cacao (15 gr.) aportan entre 10 y 12 gr. de azúcar, en cuanto a las galletas, aquí las posibilidades son ilimitadas, por lo que la cantidad de azúcar va a variar, pero cogiendo unas con una cantidad de azúcar “normal” (ni las más azucaradas, ni las menos), nos sale a 2 gr de azúcar por galleta, esto multiplicado por 4 galletas (cantidad normal tirando a la baja en un desayuno), nos da 8 gr. de azúcar. En cuanto a cereales, haciendo la misma operación nos darían 10 gr. de azúcar por ración (40 gr.). Sólo con este desayuno ya llevaríamos entre 20 y 25 gr de azúcar. Si a esto le sumamos un vaso de zumo (recuerda que según la OMS el azúcar del zumo también es azúcar libre), sobre 200 ml. Habría que sumar 20 gr. de azúcar más. En resumen, el total de azúcar consumido en un desayuno “estándar” compuesto de leche + cacao + galletas o cereales + zumo es de entre 40 y 45 gramos. Estos datos, son orientativos, debido a la cantidad de productos de este tipo, es imposible obtener un resultado exacto.

Estas cantidades de azúcar superan las recomendaciones de la OMS, que serían según edad, de 4 a 6 años 19 gramos, de 6 a 11 años 19 gramos y de 12 a 17 años no superar los 34 gramos. Pero incluso para adultos, hablaríamos de no superar los 50 gramos de azúcar diario, algo que con este desayuno, prácticamente superaríamos. (8) * Estas cantidades son orientativas (sería entre el 5 y 10% del total)

Por todo esto, si quieres desayunar (o sea comer temprano), mejor evitar los “productos de desayuno” y todas las recomendaciones publicitarias y desayunar comida, (la que quieras) fruta, frutos secos, huevos, sobras de la cena,…  Esto si ayudará a mejorar tu salud, como dice el nutricionista Juan Revenga “cuanto menos se parezca tu desayuno al de los anuncios, mejor será”

 

¿Cómo influyó la IA en la propagación de este mito?

Lo primero en lo que tenemos que pensar, es que antes de la aparición del “desayuno moderno”, era frecuente desayunar comida de verdad, como por ejemplo huevos, carne, fruta,… , esto cambió gracias (o más bien por culpa) a un personaje de apellido conocido, seguro que les suena, el señor Kellogg (John Harvey Kellogg), médico de profesión, fundó la compañía de cereales para desayuno Kellogs, pero él no fue el inventor de estos cereales, que fueron registrados bajo el nombre de “granose” en 1894 por el Dr. James Celeb Jackson. Lo que hizo Harvey Kellogg, siguiendo los consejos de su hermano Will Kellog, fue añadirle azúcar para darle más sabor, iniciándose así, la comercialización de cereales de desayuno azucarados, que perdurarían hasta nuestros días. Fue el pionero de la comercialización de este producto, pero en poco tiempo, se crearon más de 100 empresas que vendían estos cereales. (9)

 

La historia de este producto, nació bajo un aura de producto saludable, que a lo largo de la historia fue refrendada por diversas asociaciones científicas e Institutos de nutrición subvencionados por la IA, esta unión de instituciones científicas e industria, ha llegado hasta nuestros días, algunos ejemplos, es el sello de la AEP (Asociación Española de Pediatría) en unas galletitas con forma de dinosaurio o el de SEDCA (Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación) en algunos bollos industriales. Además de estos sellos, la creación de Institutos de nutrición, patrocinados por la IA, proporcionan al consumidor una visión totalmente sesgada acerca de la calidad de sus productos. Un ejemplo de esto, es el Instituto de la Galleta, formado por empresas como Cola-Cao, Gullón, Arluy,…, todas vendedoras de productos para el desayuno. (10)

En la página de este instituto, aparecen reflejadas algunas informaciones que ayudan a promocionar este mito:

  • “Las galletas combinadas con un producto lácteo y una fruta, pueden satisfacer las exigencias de un desayuno o una merienda equilibrada.” Ya vimos que esto no es así.
  • “El consumo de galletas forma parte de una dieta equilibrada, gracias al aporte energético de sus macronutrientes, y a las vitaminas y minerales que contienen.” El aporte nutricional de las galletas es escaso comparado con el de otros alimentos.
  • “La energía para realizar las actividades cotidianas se obtiene los carbohidratos, nutrientes que deben suponer el 50-60% de la ingesta diaria.” Otro mito cada vez más denostado, no es imprescindible (ni siquiera recomendable) consumir más de la mitad de nuestras calorías en forma de carbohidratos.
  • Además de la promoción de la pirámide alimentaria, con los cereales y galletas de desayuno en la base, recomendando 2 raciones/día.

piramide

Con esto, no quiero decir que todo lo que hagan las Sociedades e Institutos de nutrición esté sesgado, sino que pretendo que la gente tenga espíritu crítico y observe los posibles conflictos de interés de determinadas publicaciones.

La promoción del ya “clásico” desayuno en colegios, administraciones públicas,…. No ha hecho más que empeorar la calidad de esta comida, llegando a convertirla en la peor comida del día.

Copia de Desafío para principiantes (10).jpg

Un saludo y ya sabéis si queréis desayunar, desayunad COMIDA REAL

 

BIBLIGRAFÍA

(1)

https://es.wikipedia.org/wiki/Desayuno

(2)

http://dle.rae.es/?id=CX2viJT

(3)

A randomized controlled trial to study the effects of breakfast on energy intake, physical activity, and body fat in women who are nonhabitual breakfast eaters Gabrielle Marie LeCheminant , (2017)

(4)

High-energy breakfast with low-energy dinner decreases overall daily hyperglycaemia in type 2 diabetic patients: a randomised clinical trial. Jakubowicz D y otros, 2015

Fasting until noon triggers increased postprandial hyperglycemia and impaired insulin response after lunch and dinner in individuals with type 2 diabetes: a randomized clinical trial. (2015)

(5)

What cereal advertisements teach children about healthy eating. LoDolce ME, (2013)

Effects of serving high-sugar cereals on children’s breakfast-eating behavior. Harris JL, (2011)

(6)

Evaluation of food and beverage television advertising during children’s viewing time in Spain using the UK nutrient profile model.  Ma Mar Romero-Fernández, (2013)

(7)

https://www.gov.uk/government/news/new-change4life-campaign-encourages-parents-to-be-food-smart

(8)

http://www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sugar_intake_information_note_es.pdf

(9)

https://es.wikipedia.org/wiki/John_Harvey_Kellogg

(10)

http://institutodelagalleta.com/

Anuncios

3 Replies to “EL MITO DEL DESAYUNO”

  1. Un gran artículo! Debemos concienciar a la población de lo importante que es no creer todo lo que nos enseñan por la tele. Aunque algo se lleve haciendo muchos años no significa que sea correcto. Enhorabuena, a seguir así! 😎

    Le gusta a 1 persona

    1. La industria promueve y alimenta muchos mitos para vendernos sus productos.
      Los profesionales de la salud debemos advertir y educar a la población para que no los engañen.
      Mejorar la salud de la gente debe ser nuestra prioridad por encima del dinero, aunque que por desgracia no siempre es así.
      Un saludo y gracias por tu comentario

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s